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TSUNAMIS/SUEÑOS

13/3/2011


TSUNAMIS: SUEÑOS.


Tuve el primer sueño sobre el Tsunami la noche del 8 al 9 de marzo y el segundo la noche siguiente del 9 al 10 de marzo. He estado sin televisión durante 15 días y vagamente escuché algo el viernes por la mañana en el trabajo. Inicié la posible interpretación de mis sueños que os dejo a continuación sin ser consciente en absoluto de lo ocurrido en Japón. Hoy finalmente he visto las imágenes en el telediario y me he quedado impactada. No pienso que mis sueños tengan que ver con el Tsunami de Japón, pero si pienso que hay una relación con él ya que los tuve al parecer entre un y dos días antes de que ocurriese él de la Isla. Sigo pensando que la interpretación que yo les doy a los dos es válida y correcta para mí, aunque podría haber más interpretaciones. El primero tsunami se ubicaba en otra parte del mundo, que no está relacionado con Japón, el segundo ocurría en Málaga, y estoy casi segura que tiene que ver con mis preocupaciones por mis amigos, por la gente que conozco o no conozco y lo está pasando mal. Pero me pregunto: ¿por qué habré soñado yo con un tsunami en la India o en Oriente medio, cuando ocurrió uno a las pocas horas en Japón? Debe haber una explicación. La única que se me ocurre, es que podría estar aún por venir. Pero si está por venir, me están previniendo que puede ocurrir, no que deba ocurrir. Como veréis en la interpretación que os hice entre el jueves y el viernes, ajena a lo ocurrido en Japón, hablé de Jonás. Lo que no había escrito aquí abajo, es que Jonás se enfadó con Dios porque no se había cumplido sus predicciones. Primero Dios le pide que le ayude - el no quiere – después de haber estado reflexionando y orando durante 3 días y 3 noches en el vientre de la ballena, acepta ir a Ninive y prevenir a la población de la próxima catástrofe. Lo que ocurrió a continuación, fue que el pueblo se arrepintió y cambió, por lo tanto Dios decidió no castigarlo. Claro está que Jonás se quedó como un tonto y un farsante y por ello se enojó con Dios. Todo lo relativo a la historia de Jonás, es simbólico ya que cada vez somos menos las personas que creemos en un Dios castigador. Pero sí creo yo en la energía negativa que generan nuestros pensamientos oscuros y crean las catástrofes naturales, los egregores de los que hablé hace poco tiempo.


Hoy he meditado y visualizado mi sueño del 10 de marzo, con el tsunami de Málaga. Imaginé que la ola gigantesca, era la ola, la marea de emociones de miedo, angustia, ira e inquietud... que siento a menudo en mi cuerpo emocional. Me puse a respirar, y a calmarme conscientemente. Respiré prana y expulse angustia... luego me imaginé que había vuelto al mar y me enfrentaba a la OLA, la miré a los ojos, miré al monstruo, al Pez Roca y los amé, les pedí que aminorasen su furia y de pronto el mar se vino abajo, la ola desapareció y el pez se cambió en una especie de parque de atracciones acuático navegante y luminoso. Sentí un enlace con Pinocho.


Si nos pusiésemos todos a meditar sobre nuestras vidas, sobre nuestro lado oscuro, nuestra sombra, si aprendiésemos a valorarlos por lo que nos enseñan y a cambiar las pautas que dañan, estoy segura que habría menos catástrofes naturales creadas por nuestras mentes comunes. ¿Acaso no vale la pena intentarlo y dejarme a mí por tonta y farsante?

Si todavía estáis animados, os dejo mis dos sueños junto con una larguísima posible interpretación.


UN TSUNAMI MATA A UN MONTÓN DE GENTE EN

ORIENTE MIEDIO, EN ASIA..


Sueño 9/3/2011


Soy espectadora de una visión dantesca: se almacén miles de cadáveres, de cuerpos humanos sin vida, mezcladas entre la tierra y el agua, sucios... rebobino los acontecimientos y me doy cuenta que hay todavía más cadáveres de lo previsto porque hubo una concentración de ciclistas, una carrera... Son todos hombres con barbas y a veces tienen turbanes en la cabeza, podría tratarse de Afganistán (aunque allí no hay mar), Oriente medio o de la India, lo deduzco por su tez oscura, por su ropa.


Miro horrorizada los cadáveres amontonados los unos encima de los otros, de mala manera, tal como los dejó el tusami al retirarse. Me da asco la decrepitud... pero empiezo a tocarlos porque veo que algunos se mueven. Me doy cuenta que algunos cuerpos tienen vida, por lo tanto empiezo a ponerlos de lado para que puedan echar el agua que han tragado. Los sacudo, para que se despierten, para que se levanten. Ya no me da asco, sólo pienso en poder ayudar, me remango la camisa y toco todos los cadáveres que pueda en busca de unos cuerpos vivos. Me animo mucho porque veo que estoy salvando vidas. Si no estuviese allí, observándolos respirar apenas, sin fuerza para moverse, habrían muerto seguro y habrían sido enterados en una fosa común. Paso de un montículo a otro en busca de atisbo de vida, ilusionada por el trabajo humanitario que puedo desempeñar. Sé que no soy médico, que no los puedo ayudar como lo haría un A.T.S o un médico de urgencia, pero al menos yo puedo hacer un trabajo de rescate observando, animando y despertando... Me veo en un hospital antiguo, en un edificio antiguo, siento quizás los inmuebles de mi instituto en Bruselas: BERKENDAEL. Estoy en la 3ª y voy como para la 4ª planta.


UN TSUNAMI EN MÁLAGA



Sueño 10/3/2011


Estoy en la playa de Málaga y veo que llega una ola gigante. También veo un monstruo marino, me interesa y me adentro en el mar a pesar del peligro. Siento a mi padre y mi madre, siento la preocupación de mi padre por mí. Cuando veo de lejos el monstruo, siento que se parece a un pez roca amarillo sucio, al pez enorme que engulle al Barón Munchausen. (Las aventuras del Barón Munchausen). Calculé malamente, pensé que me daría tiempo acercarme al Monstruo antes de que llegase el Tsunami. No sé donde tendría la cabeza, pensar que sería capaz de no ser amenazada por aquella ola gigantesca, aquel maremoto. ¿La curiosidad por el Monstruo, fue más importante que mi vida. ???. No pensé en el peligro, sólo en conocer al monstruo, en verle la cara, en mirarlo, en observarlo, en aprender de él, creo que ésta es la palabra más adecuada, quería saber algo sobre él, necesitaba imperiosamente saber, conocer su significado. Hay algo en mí que desafió a la ola, no creí en ella, o creí ser más fuerte que ella, no temía la ola o no quise verla, no me importaba, la deseché a un lado, a quizás mi subconsciente porque no quería enfrentarme a ella. Quizás por mi empecinamiento por saber, no quise observar el resto del panorama, los elementos peligrosos que amenazaban mi vida. La ola está llegando a mis espaldas, pero no tengo miedo, voy a morir y sé que yo tengo la culpa de mi atrevimiento, de mi torpeza, de mis errores... y lo asumo. No estoy en absoluto enfada, diría incluso que me siento feliz, en paz, no sé lo que va a pasar, me va a engullir la ola gigantesca y voy a tomar mi último aliento de vida, después no sé lo que pasará. No sé como se muere ahogado, como se muere asfixiado... pero extrañamente, no tengo tanto miedo. Me coge la ola, inspiro profundamente por última vez, me eleva la ola y le digo a Dios, con todo el amor del mundo: “Padre, me entrego a ti”. Creo que en esta última inspiración, sentía la certeza de que no importaba nada, porque me reuniría con él y por ello no temía tanto lo que iba a suceder. En aquel momento todo se paró y no pasó nada, es como si todo se hiciese blanco, neutro y algo hizo que no pasase por ningún trance desagradable... me encontré en la orilla con un montón de gente, con la desolación que había dejado el tsunami. Me sentía bien y sabía que mi familia estaba a salvo, no sabía donde estaba pero tenía la certeza que no había perdido mi familia y podía estar tranquila. Igual que el sueño de ayer, había cadáveres por todas partes y empecé a reunirme con gente para empezar a organizarnos. Sentía mucha pena por las personas que estaban a mi lado, porque estaban conmocionadas, todavía bajo el choque de lo recién ocurrido, prácticamente todas habían perdidos a seres queridos, salvo yo. No sentía a mi familia descendente, a mis hijos, es como si no existiesen, sentía que se había salvado mi familia ascendente, mis padres... aunque no sabía donde estaban. Dejaba un tiempo prudencial antes de animar a la gente a organizarse y reconstruir una nueva vida, debido al dolor reciente del trauma y la pérdida. Veía como no trataban bien a una chica india, necesitaba cuidado, pero al ser mujer en un país indio, quizás musulmán, no tenía derecho a cuidados sanitarios. Al principio no lo entendía, no entendía lo que pasaba. Después me di cuenta por un papel pegado fuera, en el que le habían recetado medicinas para curarla, que estaba prohibido dárselas por ser mujer. Siento quizás que se parezca a la protagonista de la película: “La joven de las especias”. Me enfurezco por lo ocurrido. Sentía perfectamente que con un poco de medicinas, se curaría muy pronto, porque en realidad no era muy grave su afección, pero si no la atendían, si la rechazaban, iba sin duda alguna a morir. Era la condenación por parte de los hombres, lo que la mataba. Ahora veo una manada de perritos callejeros llegando a mí en busca de ayuda. La mitad de ellos, estaban heridos, tuertos, cojos, sucios, hambrientos... en sus ojos veía esperanza y alegría. Sentí un ola gigantesca de amor por ellos, no me importaba lo sucios o feos que eran, solamente sentía amor por lo indefensos que eran, por lo simpáticos que eran. No había atisbo de ira o enfado en ellos, solo esperanzas, estaban hambrientos y contaba con que yo les iba a dar de comer. También me dio mucha pena una mujer, la empleada del banco que vi el otro día, sentía su dolor.




Antes de pasar a una posible interpretación del sueño, tengo que volver hacia atrás un par de días.


El martes 8 de marzo estuve muy excitada, muy alterada, queriendo abarcar mucho más de la cuenta. Pensando en mi tiroides, decidí frenarme y opté por meditar. Ralenticé mi ira, mis nervios, mi ritmo cardíaco con cada respiración e inspiración y volví a equilibrarme. Sentí una gran paz interior, esta vez era una energía de gran calma en lugar de una energía arrojadora y todo lo que hice a continuación lo hice con concentración pero sobre todo con equilibrio. Al día siguiente 9 de marzo, empecé con alegría pero en el transcurso de la tarde, mi energía cambió y me deprimí. Iba a escribir mi artículo sobre mi estenosis uretral, pero mi cuerpo emocional me dijo que no era el momento. Al recordar lo beneficiosa que había sido la meditación del día anterior, decidí repetir la experiencia, pero ésta vez no salí satisfecha. Quizás me haya equivocado y practiqué la misma técnica del día anterior, cuando en realidad debía haber hecho lo contrario. (¿?) Si el martes me sobraba energía, debía sacar el excedente, y ayer como me faltaba, debía haber cogido energía. ¡Ahora estoy cayendo en la cuenta!!! Fue tal la cosa, que me dormí. El tiempo no ayudaba, hacía frío, llovía y el cielo estaba oscurísimo. Me desperté con muy mala leche, porque quería haber hecho cosas. Tampoco sentí que era buen momento para escribir mi artículo y pensando otra vez en que la tristeza y la apatía no sirven para nada, ni ayudan a los demás, decidí leer. Pensé en Carlos Espinosa y su explicación de los egrérores y no permití que mis pensamientos de víctima, de ”enojada” y de “depresiva”, engordase un egregor. Recordé a mis guías enseñándome que ayudándome a mi misma, podía ayudar a otros. Recordé un sueño muy antiguo en el que estaba en la barra de un bar en Marbella delante del hospital Costa del Sol. Hablaba con el camarero que me había reconocido y se había acordado perfectamente de mi nombre a pesar de haber pasado años sin vernos. Le hablaba sin tapujos de mis limitaciones... después me dirigí al Hospital Costa del Sol para presentarme a un posible trabajo. Intentaba convencer a un hombre mayor de mis cualidades para poder ser contratada de intérprete y él solo se limitó a decirme: “Yo Soy intérprete de la Paz”. A la semana siguiente echaron en el cine la película “La Intérprete” cuya protagonista se llamaba Silvia y estaba siendo interpretada por Nicole Kidman. Con este sueño entendí en aquel entonces que sólo los que tienen un sentimiento fuerte de inferioridad, intentan demostrar a los demás su valía. Los que saben que valen, no intentan nada. Es el ego, el que me empuja hacia la exigencia de la perfección, y esta exigencia me mata, me impide vivir el aquí y el ahora tranquilamente. Si no consigo la paz interior, jamás seré capaz de disfrutar cualquier cosa, así que antes de buscar este trabajo tan deseado, lo primero sería cuidarme e intentar vivir en paz.


(...)


Recordé que el 9/3 era un día importante para mí porque llevo años esperando que algo en particular me ocurra el 3/9, pero que al final debía hacer el camino del revés y cambiarlo por el 9/3. Os recordaré la lotería de navidad con el número 39593 del Bar El Dorado y que el 8/3/2008 una amiga me mandó una música de Amadeus Mozart, gracias a la cual tuve una visión elevándome encima del sufrimiento humano, entendí a raíz de aquella visión, que incluso si los demás sufrían, yo tenía la obligación de ser feliz y la posibilidad de transmitir este ejemplo de felicidad a los demás. Al año siguiente, el 8/3/2009, esta misma amiga me hizo el péndulo y leyó AMADEUS cuando preguntó quién había sido en otra vida, interpretó erróneamente - a mi juicio - que yo era la reencarnación de Mozart, pero sí creí en el mensaje que había recibido. Fue al día siguiente 9/3/2009 cuando me di cuenta que AMADEUS al revés, podría hacer DEUS AMA: DIOS AMA = si hacemos el camino del revés, del sufrimiento al gozo, nos daremos cuenta que Dios nos ama. Anoche cuando terminó el día pensé que había pasado el 9/3 y que nada había ocurrido, pero hoy analizando estos dos sueños, me doy cuenta que no era cierto, que estos dos sueños encierran mucha sabiduría escondida. Hoy en el trabajo he empezado a estar molesta al orinar. De camino hacia la casa, estaba preocupándome un poco, temiendo una infección de orina. En el semáforo vi a una amiga que no vive por el barrio y me dijo que buscaba una empresa para un posible trabajo. No creo en las casualidades y empecé a analizar lo que pasaba. En noviembre de 2010 tuve una fuerte infección urinaria. La achaqué a un sufrimiento que había somatizado con una amiga. Había pasado el día con ella y me había preocupado muchísimo por su situación, cuando se fue de casa, me quedé agotada no por ella, sino por mi impotencia para poder ayudarla. Me fui a la cama como una zombíe, me di prisa para orinar forzando la uretra y me desperté a las 5 de la mañana con molestias (extrañamente el número 5 en negativo es el número de la somatización de las enfermedades). Fue tan doloroso y sangré que tuve que acudir al médico y empezar un tratamiento con antibióticos. A raíz de esto empecé a tener problemas con la boca... Con esta experiencia me di cuenta que no sirve de nada empeorar yo por el dolor ajeno, porque no soluciono el problema de los demás, y encima empeoro yo. Hoy al ver de casualidad a mi amiga, no la misma de noviembre, empecé a relacionar mis actuales molestias. Resulta que estoy muy preocupada por esta amiga, y por algunas personas más, en particular con un amigo que tiene el mismo problema: sin trabajo y sin subsidio de paro... Lo conocí hace casi 14 años y la misma noche soñé con él y una manguera. Hace algunos meses volví a soñar con él y con la rotura de una presa, que inundaba un río y amenazaba ahogarnos a todos. Estoy empezando a pensar que no consigo no preocuparme por las personas, soy consciente de lo que tengo que hacer, pero no lo pongo en práctica. Cuando pienso en su sufrimiento o su supuesto sufrimiento – ya que cada uno vive el sufrimiento de una manera distinta – y no puedo hacer nada por ellos, prefiero no pensar en ellos, pero el no pensar en ellos me provoca un tremendo sentimiento de culpa, me hace sospechar o creer que soy egoísta, es parecido al conflicto que tengo con mi padre y mi padrastro. Os recuerdo que jamás hay que preocuparse, sino ocuparse si uno puede.


Paso ahora a desglosar los sueños.


En el primer sueño pongo mi atención en que siento mi instituto en Bruselas(Hospital): BERKENDAEL. Recuerdo el parque de Wolvendael: el valle de los lobos (ver otros artículos) y busco en el diccionario holandés que tengo para saber lo que significa Berk, berk es “Bouleau” o sea abedul (el valle de los abedules), busco información sobre éste árbol y me doy cuenta que sus propiedades son excelentes para los problemas de cistitis, cálculos renales... y yo estoy sospechando tener una nueva infección urinaria. No quiero acudir al médico y tomarme antibióticos, si la cosa se pone muy dolorosa, no tendré más remedio. Voy a intentar beber muchas infusiones hechas con cola de caballo, que tengo en casa. Temo que llegue la noche y empeorar, recuerdo todavía lo dolorosa que fue la última. ¿Qué haría sola? Pienso en mi amiga, la del péndulo y Amadeus Mozart, que vive cerca y caigo que hace dos semanas le dio un cólico nefrítico y tuvo que irse de urgencias al hospital.


Observo que tengo otros sueños con un hombre con un turban, y sé que se trata del maestro ascendido el Morya, del rayo azul, rayo del poder, de la fortaleza, la fuerza y fuerza de voluntad, el mismo rayo que el del arcángel San Miguel. Otra amiga que trabaja conmigo sueños comunes: sobre todo el de un camarero, que es en realidad un conde e inmortal... (sentimos las dos al conde MONTE CRISTO y al conde de SAINT GERMAIN, otro maestro ascendido) tiene un sueño con el Morya, siendo este maestro en su sueño un médico. Ella trabaja precisamente en el Hospital Costa del Sol de Marbella. No me entretendré con más pistas, pero mi amiga forma parte de la investigación con la Lotería de Navidad del Bar EL DORADO, que se encuentra en la avenida CONDE de Guadalhorce... En las inundaciones de 1989, estando embarazada de mi hija y trabajando en el camino San Rafaël, el marido de una compañera y amiga mía estuvo a punto de ahogarse en el polígono Guadalhorce por la riada. Trabajaba en Fujitsu. Yo y otra amiga tenemos sueños con el monte FUJI, que en realidad es un volcán. Aparte de esto, Fujitsu tiene una oficina o una tienda en Calle Hilera, nº 39: (el número 39 de la lotería del Dorado: 39593, el 39 es el número del obstáculo en el I Ching.) Hilos: lady of Shalott teje y va en busca de Lanzarote; la madre de Blanca nieves hilando se pincha el dedo con una aguja; encontrar la aguja en un pajar. De fil en aiguille, de hilo en aguja: expresión francesa que significa: que de esta manera se llega a la meta. No pretendo cansaros con todos estos datos, sino que os deis cuenta de que el Universo se las arregla para dejarnos lo necesario para entender lo que deberíamos saber y para demostraros que debajo de esto yace un fenómeno que no entiendo, pero que me dice que el UNIVERSO es matemática pura...


Segundo sueño:


Un monstruo en forma de PEZ ROCA, que se parece al enorme pez que engulle al barón von Munchausen y su grupo. No me voy a entretener en desarrollar más detalles, porque tengo la sensación de ser muy pesada además de ser muy difícil de digerir, para las personas que no lo viven. Solamente dejaré palabras: pez venenoso, roca, peñón de Gibraltar, ciudad de Petra y el Santo Grial, piedras en la vejiga o arenilla = arena (¿?), el arquetipo de Venus, perlas, la ballena y Jonás... Mar = inconsciente, tsunami: emociones muy revueltas que amenazan la vida, encarar al Monstruo, mirarle la cara de la sombra de uno... ¿pero es realmente necesario arriesgar la vida para mirarle la cara de nuestro propio ego? ¿Vale la pena arriesgarse tanto como lo hice yo en el sueño?


Hoy es 11 de marzo y llevo dos días rara, bebo mucho y tengo molestia en la vejiga aparte de dolores musculares en los riñones... soy muy consciente de que he somatizado esta enfermedad o dolencia por quedarme presa del dolor ajeno. Por la experiencia de noviembre, sé que no sirve de nada preocuparme por los demás, pero sí ocuparme de poder ayudar si lo requieren y si soy capaz y disponible. Pero mi dolencia actual, me demuestra que inconscientemente estoy repitiendo la antigua pauta, en vez de entrenarme y superarla. ¿Vale la pena pasar por la angustia o emociones de otros, si no es mi lección de vida? Cada uno tiene sus propias lecciones que aprender y si quiero trabajar como consejera o terapeuta transpersonal, no me sirve de nada enfermar cada vez que veo o me enfrento con un problema ajeno. Enferma no sirvo para nada. Supongo que mi momento actual, es él de haber sido pillada por la ola gigante. En mi sueño no es el pez que me engulle sino la OLA GIGANTE, en verdad, la siento como una gran boca comiéndome, a semejanza de una ballena. No es algo externo que me devora, sino mis propias angustias, mis propias emociones negativas. No estoy enfadada y sé que he recaído por no escuchar mi interior, no echo la culpa a nadie, pero si pido ayuda para que el tránsito sea lo mejor y más rápido posible, incluso que no sea en absoluto desagradable. Jonás fue engullido por la ballena después de haber sido arrojado por la borda de un barco cuando sus navegantes se enteraron que no quiso ayudar a Dios a prevenir los habitantes de la ciudad de Ninive que si no cambiaban, iba a ser destrozada. Es un poco la historia del arca de Noé. El maremoto, es la crisis económica mundial, mucha gente habla de la necesidad de un cambio de conciencia pero muchas más personas prefieren no escuchar. Cuando algo no va bien, tenemos que cambiar de rumbo, si lo hacemos a tiempo, si somos espabilados, evitaremos sufrimientos innecesarios, sino los “Palos” de la vida se encargarán de volver a ponernos en el centro, obligándonos a buscar el equilibrio: la pérdida de un empleo, de un ser querido, una separación, un accidente, o una enfermedad, incluso una muerte. Quizás sea yo como Jonás, mi amigo Fran cuando me conoció decía que yo era Cassandra, que fue castigada por Apolo porque no quiso relacionarse con él, la maldijo diciendo que tendría el don de predecir y que nadie la creería... se refería a un asunto que predije por los sueños hace más de 10 años y está todavía por ocurrir. Pinocho también fue engullido por el gran pez, pero gracias a su valentía, a la superación de su ego y su egoísmo, gracias a su entrega sin esperar nada a cambio, finalmente vence y la ballena lo escupe a la orilla donde yace casi muerto, casi ahogado. Siento una similitud con mi segundo sueño del tsunami, el 10 de marzo. Cuando me cogió finalmente la ola, respiré y me entregué a la voluntad de Dios, igual que Jonás. ¿Cuál es esta voluntad? : AMADEUS: DIOS AMA, no quiere que suframos, quiere que gocemos de lo mejor, no de lo peor, el camino del revés, de ROMA hacia AMOR. Es difícil dedicarme a la felicidad, viendo tanta miseria por el mundo, a mí me cuesta entregarme a esta voluntad. Muchos de vosotros, lo veréis ridículo y lo es, pero éste es justamente mi trauma. La meta del sufrimiento, es la de enseñarnos el gozo y la alegría: su contrario, su polaridad, pero una vez aprendida la lección, no debemos seguir recreándonos en más sufrimiento. El hada azul llega y viendo la valentía de Pinocho, le da el don de ser un niño de verdad, de carne y hueso. Finalmente tanto creador como obra creada, tanto Dios como su hijo, bailan felizmente al son del acordeón.


Siendo muy pequeña tenía siempre un sueño repetitivo, mi cuerpo estaba siendo un acordeón, una vez apretado, otra vez relajado, pasaba por un túnel, cada vez que tenía este sueño terminaba encontrándome en un sitio donde todas las cosas estaban en movimiento, muchas luces de miles de colores se movían con rapidez, cada luz era un alma y mientras yo estaba en aquel lugar, yo sabía TODO, era conocedora de todas las cosas y sabía que el TODO era la NADA, y la NADA era el TODO. Tardé más de 35 años en comprender que fue la visión de mi nacimiento. Fue un parto de nalgas muy doloroso, muy largo y casi no lo pudimos contar ni mi madre, ni yo. Siempre recordé mi cuerpo siendo un acordeón y sé que mi embarazo onírico “Chicle” de más de 9 años de gestación con dos años de dilatación (la dilatación de mi uretra) está llegando a término, pero el último trance lo puedo hacer fácil o difícil, doloroso o alegre, todo depende de mí. Puedo seguir siendo una pinocha de madera, necesitada de lecciones y equivocaciones con mi conciencia muy pegada a mí, dejando que mi ego me mienta y me engañe, o elegir siendo una niña de verdad y empezar otro tipo de vida, elegir entre el mundo de la ilusión del ego, o el mundo de verdad, del amor incondicional y liberador, que todavía desconozco o más bien no recuerdo pero intuyo. Puedo sufrir en balde o gozar, puedo odiar o amar, puedo estar en la oscuridad o en la luz...


Sigamos con el análisis...


La joven india que no se merece tratamiento médico por ser mujer. Probablemente me representa. ¿Por qué India? También sentía que podía ser India el sueño del 9/3, por los turbanes en la cabeza? No sé, pero quizás si me pongo a reflexionar, India es el país por excelencia de la reencarnación. Si nosotros los occidentales empezamos ahora a plantearnos esta filosofía, ellos la tienen desde siempre, pero su filosofía no me gusta, porque es una filosofía de aceptación de las castas, de las costumbres y también del pecado y la fatalidad, no pueden cambiar su karma actual, lo tienen que aceptar, tan sólo esperarán mejor destino en la próxima vida. Mi filosofía actual, metafísica es que yo soy creadora de mi propio destino ahora mismo, y si no me gusta la situación presente que yo creé en mi pasado con mis actos o pensamientos, ahora mismo sé que puedo iniciar el cambio, no he de vivir malamente el resto de mi vida, es más con Amadeus o con el camino del revés, me están convenciendo que ya es hora de dejar el sufrimiento. Las mujeres somos despreciadas en la mayoría de los países, e incluso en el nuestro, por ello tenemos que superarnos. Vivimos en una sociedad patriarcal y yo no valgo tanto como un hombre, a mí no me pagan igual que a un hombre, en los hogares, las mujeres trabajamos más que los hombres y no nos quejamos, debemos ser generosas y abnegadas... Dice Sigmund Freud que la mujer tiene envidia del pene del hombre, y yo digo que en mi caso es cierto. No me siento igual que un hombre, por lo tanto debo luchar mucho para llegar a esta igualdad “ficticia” en realidad, pero que me mata inconscientemente. Mi afán de superación y perfección en parte viene de este sentimiento de inferioridad que siento en mí. La película: “La joven de las especias”, es una chica que debe ayudar a los demás a ser felices, pero no se merece ella misma la propia felicidad, hasta que termina cambiando. Creo que es mi propio proceso interno. Cuando me di cuenta de lo que le pasaba a la chica india, me revelé y enfurecí. Soy esta parte de ella que no acepta la situación, ella es esta parte de mí herida, maltratada por el género masculino. Leí algo hace escasos días sobre enfermedades de las mujeres y comentaban que deben reconocer sus ciclos. Por naturaleza conocen más la polaridad que los hombres por la menstruación, el ritmo de volver hacia el interior en estos días tan especiales pero que debido a un afán de querer ser como los hombres, han condenado esta parte de sí mismas tan necesaria. Al no ser valorada debidamente, la mayoría de nosotras hemos optado por condenar las cualidades de lo femenino y emprender un camino más varonil. Debo diferenciar entre intentar ser como los hombres y desarrollar mi lado masculino. Son cosas distintas y yo a menudo las mezclo inconscientemente.


14/3/2011.


Soy muy consciente de la herida de lo femenino por los hombres, pero aquí no juzgo nada, solo observo y también diré que hay una herida de lo masculino por las mujeres. No pretendo empeorar la guerra de los sexos, sino encontrar una solución. Hemos sido maltratadas física y psicólogicamente desde hace miles de años y éste dolor está en los genes, nos sentimos inferiores y tenemos ira, pero antes de las sociedades patriarcales, hubo sociedades matriarcales y estoy convencida que pasó lo mismo pero al revés, que la Diosa Madre con sus sacerdotisas tampoco valoraron a su justa medida las cualidades de los hombres, por lo tanto también está en sus genes.


Hoy me han hecho una ecografía vaginal, cuando salí aproveché para ir a la consulta de al lado a ver el practicante que me hace la dilatación de la uretra porque estoy rara con la vejiga o con el útero, además de tener dolor en los riñones, dolor muscular que ha empeorado. No estoy mal pero no estoy bien. He bebido muchas infusiones de cola de caballo junto con abedul, como me lo indicó el primer sueño, me he tomado zumos de arándano... estuvimos hablando de lo que me pasa y al parecer lo de los riñones es un leve lumbago, tuve molestias hace escasas semanas. Le pregunté escuetamente al médico que me hizo la ecografía y estaba irritado porque le habían puesto 3 citas duplicadas, una era la mía, si mi pequeño mioma podía provocarme las molestias en la uretra y me dijo que sí. El practicante piensa que también podría ocurrir, a parte de mi problema de estreñimiento, aunque todavía hay cosas que no encajan. La molestia que estoy experimentando en la vejiga o el útero éstos últimos días, no las tuve jamás antes, cosa aún más rara ya que mi mioma está decreciendo. Quizás iba a tener una infección de orina, pero no llegó a cuajar del todo por la cantidad de infusiones de cola de caballo y demás cosas que me tomé, como la flor de Bach, cerasífera, que es la que hay que recetar para las personas que no fluyen por la vida como yo. De allí mis sueños con mangueras, ríos e inodoros atascados.


Ésta semana tengo cita con el ginecólogo de turno del clínico. A ver lo que me cuentan los resultados... Algo bueno es que mi mioma tiene medio centímetro menos que hace 6 meses y un centímetro menos que el año pasado.


Sylvie

 

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